Dislexia sin Complejos

jueves, junio 04, 2009

Disléxicos famosos (2ª parte)

(Esta entrada es continuación de un post anterior)

Empecemos por Einstein. El que está considerado el personaje más importante del siglo XX, Premio Nobel de Física en 1921, es, además, el abanderado de las listas de personajes famosos disléxicos que tanto abundan en Internet; también de las de personajes con Déficit de Atención e, incluso, se ha llegado a decir que tenía Síndrome de Asperger (Barbara Wolff y Hananya Goodman: The Legend of the Dull-Witted Child Who Grew Up to Be a Genius, en The Albert Einstein Archives). Como no se trata de “trastornos” (por llamarlos de alguna manera) excluyentes, bien pudiera ser que tuviera todos, alguno o ninguno.



Entre los principales argumentos que se esgrimen para “diagnosticar” a Einstein de disléxico figuran el retraso en empezar a hablar y sus supuestas dificultades en la escuela. Einstein entró en la escuela a la edad de seis años, y en contra de la creencia popular lo hizo muy bien. Cuando tenía siete años su madre escribió: "Ayer Alberto recibió su grado, fue de nuevo el número uno, la tarjeta de su informe fue brillante". A la edad de doce años Einstein leía libros de física. A los trece años, después de leer la Crítica de la Razón Pura de Kant, se convirtió en uno de los autores favoritos de Einstein. Por esa época leía, además, a Darwin (Fuente: Audiblox) Según Pais en su libro Sutil es el Señor: La Ciencia y la vida de Albert Einstein (New York, Oxford University Press, 1982), "la creencia generalizada de que era un pobre estudiante carece de fundamento". Marlin Thomas (Albert Einstein and LD: An Evaluation of the Evidence, en J Learn Disabil 2000; 33:149-157) es concluyente y tajante: la revisión de las fuentes bibliográficas indica poca o ninguna evidencia que apoye una supuesta dificultad de aprendizaje, y desmonta uno a uno los argumentos de Aaron et al en su artículo Specific Reading Disability in Historically Famous Persons (J Learn Disabil 1988; 21:523-538). Con respecto a los errores ortográficos de Einstein, es preciso mencionar que dichos errores se refieren a sus artículos en inglés. Al respecto y como mencionan Barbara Wolff y Hananya Goodman en The Albert Einstein Archives, Einstein siempre se expresó de forma correcta en alemán, su lengua materna.

Estamos demasiado acostumbrados a que al pulsar el interruptor de la luz se encienda una bombilla como para darnos cuenta de lo que ha supuesto para la Humanidad este invento atribuido a Thomas Alva Edison (1847-1931). En realidad lo que hizo fue perfeccionar el invento, quien, tras muchos intentos consiguió un filamento que alcanzara la incandescencia sin fundirse. Este filamento no era de metal, sino de bambú carbonizado. Así, el 21 de octubre de 1879, consiguió que su primera bombilla luciera durante 48 horas ininterrumpidas. Edison es otro de los disléxicos famosos más famosos de las listas de disléxicos. Considerado estúpido, insoportable y hasta deficiente mental por alguno de sus profesores, lo cierto es que este chico rebelde se incorporó tarde a la escuela por algunos problemas físicos y que sus problemas en la escuela estaban más relacionados con un comportamiento antisocial que con una supuesta dislexia. De hecho era un lector rápido. Thomas Edison antes de los diez años, ya había leído La Historia de Inglaterra, Declive y caída del Imperio Romano, Historia del Mundo, y la Edad de la razón de Thomas Paine. Su madre le sacó de la escuela debido a los problemas que generaba en la misma, no porque no supiera o pudiera leer.

El siguiente de la lista podría ser Sir Winston Leonard Spencer Churchill (1874-1965) gran estadista, historiador, escritor y orador británico que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1953. Contra lo que se lee habitualmente en Internet, según The Churchill Centre no era disléxico y no tenía ninguna discapacidad de aprendizaje (Churchill Proceedings 1996-97, p. 83). También lo asevera así Jim Golland en su libro Not William — Just Winston (Harrow: 1988), que está considerado como la mejor biografía de este estadista. Churchill lo que tenía era un ceceo que le impedía pronunciar la letra ese, pero ni era tartamudo ni tuvo ninguna dificultad de aprendizaje durante su infancia.

No sabremos nunca si Einstein, Edison, Churchill, Leonardo da Vinci, etc, fueron o no disléxicos. Quizás algún día lo podamos saber con certeza para Einstein; a su muerte, su cerebro fue extraido y preservado por Thomas S. Harvey, patólogo del hospital de Princeton, y gracias al cual se pudo realizar un estudio que fue publicado en Lancet (1999; 353: 2149–53) por Sandra F Witelson, Debra L Kigar, y el propio Harvey: The exceptional brain of Albert Einstein.




El planteamiento en sí mismo es ¿podemos hacer un diagnóstico póstumo de una dislexia u otra dificultad de aprendizaje? Ante el rigor diagnóstico que exigimos en una persona viva, lo que hacemos con los muertos no es más que una mera interpretación a falta de los datos necesarios para una afirmación tan contundente. En nuestra opinión, y creemos que cada cual puede creer lo que quiera, lo importante de estas personas son sus aportaciones científicas, técnicas o artísticas a la Humanidad, que son las que les convierten en genios, no sus presuntas y más que discutibles dislexias. Convertir en disléxicos a estos genios no es más que una operación de marketing en la que no vamos a entrar; consideramos que es lícito aunque no estemos de acuerdo. Podéis pensar que la dislexia es un don, podéis hasta creéroslo, pero no tenéis más que mirar hacia la población reclusa la cual, entre un 35 y un 50% de los internos tienen dislexia u otra dificultad de aprendizaje (Ver: Noticias - Dislexia). El fracaso escolar, al que se encuentran abocados muchos disléxicos, les puede conducir por conductas peligrosas que les acaben convirtiendo en carne de cañón de presidio. Y esa es la triste realidad que debería ser motivo suficiente como para que las administraciones tomaran cartas en el asunto.
Por cierto, resulta llamativo que en ninguna de las listas de disléxicos famosos que hemos consultado, figure Joel David Rifkin, de quien quizás hablemos algún día.

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5 Comments:

  • Después de leer este y otro magnífico artículo dobre los disléxicos poco más había que decir para desterrar de la Red tanta falta de rigor y tanta estupidez.

    Yo quisiera ir un poco más allá sobre las prevenciones que debemos de tener sobre las "listas" de disléxicos, ya que ahora empezamos a ver y conocer a disléxicos reales (si diagnosticados), como cantantes, actores y personajes públicos.

    No podemos olvidar que estamos viendo un espejismo, unas circunstancias de la vida que nada tienen que ver con nuestras vivencias directas, y desde luego, no podemos plantearnos que nuesto niño disléxico, como es inteligente, llegará a ser un gran actor o un cantante de pop-rock famoso.

    Como se dice en el artículo sobre la población reclusa existen altos porcentajes de dificultades de aprendizaje, y yo añado, los altos porcentajes de fracasos laborales, de inadaptados, de gente que deja prematuramente los estudios, de gente problemática en general, tiene como origen la dislexia. Son personas disléxicas y esto debe de preocuparnos, de hacernos al menos, incomodarnos.

    No, la dislexia no es algo de lo que debamos sentirnos orgullosos especialmente, no es ni tan siquiera una excusa para justificarnos, la dislexia es una carencia, una dificultad sobre todo, "una putada", y muchos metemos la pata queriendo hacer gala de ello.

    Yo desde luego no estoy ni contento ni satisfecho... lo que sucede es que intento normalizarlo y digo: soy disléxico.

    By Blogger Manuel, at 4/6/09 21:22  

  • Me ha puesto de mal humor la alusión a Joel David Rifkin. Creo que las circunstancias de esa persona pesaron en su vida más que la dislexia.
    Con esto no quiero decir que haya que estar orgulloso de ser disléxico "porque es un don", como dicen algunos.
    Estoy de acuerdo contigo, Manuel, de que es una putada. Sobre todo porque la sociedad y la cultura en la que vivimos está basada en la lecto-escritura y en la homogeneización de la educación, y no se atiende la individualidad.
    Tenemos que luchar por que se reconozca las capacidades de las personas y se potencien hasta la excelencia, y dejen de hacer mediocres, machando a los individuos sobre sus carencias o dificultades.

    By Blogger Sra., at 5/6/09 22:53  

  • Estamos de acuerdo contigo, Sra. Efectivamente las circunstancias de Joel David Rifkin le llevaron donde le llevaron más que su dislexia. De la misma forma que los genios mencionados, en el supuesto que hubiesen sido disléxicos, su genialidad no sería como consecuencia de su dislexia. Una persona es mucho más que su cociente intelectual o sus habilidades manuales o artísticas. La dislexia, aunque pese muchísimo en una persona, no lo es todo; aunque haya quien pretenda hacernos creer lo contrario.
    La referencia a Joel Rifkin es simplemente porque no aparece en las manipuladas listas de disléxicos famosos.
    Gracias por tu comentario; y a ti también, Manuel

    By Blogger F. Martínez, at 6/6/09 09:07  

  • Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    By Blogger Anónimo, at 4/9/13 01:09  

  • esta conporbado que el cerebro compensa los problemas como lo Savant por eso muchos disléxico son pintores escritores y atores no creo que sea un don pero si una compesasion sugun un estudio que salio en un documental de hbo 35 prosiento de los en empresario son dixlesicos

    By Blogger andrelo, at 20/9/13 06:15  

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